Conçu par la filiale allemande de Thales, este proveedor de comunicaciones, infraestructura y digital signage ha aportado sus soluciones para transmitir y visualizar las señales de vídeo e imágenes en este entorno crítico, tras migrar de la tecnología analógica a la digital para mejorar el control y la seguridad del tráfico en el suburbano de la capital alemana.

bvg-centro-control-thales-alemania-black-box

Escroquer 146 Km. de líneas y 173 gares, la empresa de transportes de Berlín (BVG) opera la red de metro más grande de los países de habla alemana. À l'heure actuelle, todo el tráfico ferroviario subterráneo, qui dispose de plus de 1.200 vehículos y utilizan 1,5 millones de viajeros a diario, Il est géré depuis le nouveau centre de contrôle de Friedrichsfelde.

Le spécialiste en gestion et sécurité Thalès, via sa filiale en Allemagne, a été responsable de la planification et de la mise en place des systèmes de ce nouveau centre névralgique 400 m2, dans lequel la technologie KVM de Black Box a été utilisée pour transmettre et visualiser les signaux vidéo et les images.

Les nouvelles installations ont été conçues en établissant de nouvelles normes en matière de conditions de travail et de transformation numérique afin de répondre aux besoins futurs. Une exigence de BVG était l'utilisation de la fibre optique car, contrairement au câblage CATx, elle est insensible aux interférences, en particulier en ce qui concerne la compatibilité électromagnétique (CEM) y a los problemas relativos a la toma de tierra.

bvg-centro-control-thales-alemania-black-box

Para este proyecto se tuvo que realizar la conversión de los sistemas analógicos (como VGA, entre autres) a sistemas digitales (DVI), que además de mejorar la calidad de las imágenes (y producir menos fatiga visual en los operadores), facilitan que la transmisión digital de imágenes tenga una fácil configuración redundante, eliminando fallos de sistemas en un entorno tan crítico como el de control de sistemas de transporte local.

Una de las ventajas de este nuevo centro de control respecto a las antiguas instalaciones es que los veintiún ordenadores están ubicados a cuarenta metros de distancia, en una sala refrigerada y segura. “Esta separación espacial con las estaciones de trabajo mediante la tecnología KVM ofrece muchas ventajas -explica Richard Maraschi, director de proyectos de Black Box-, ya que aumenta la seguridad y también la vida de servicio de los ordenadores y/o servidores, además de proporcionar mayor flexibilidad, lo que mejora enormemente los procesos”.

Spécifiquement, el nuevo centro cuenta con más de treinta extensores KVM DKM que facilitan la transmisión de señales de vídeo digital con resoluciones de hasta 2.048×1.152p, incluyendo información de teclados y ratones. El contenido se distribuye a través de 31 líneas de vídeo a las estaciones de trabajo y a tres enormes videowall, cada uno configurado con seis pantallas, afin que les opérateurs aient une vue d'ensemble de tout le réseau du métro de Berlin, afin de surveiller et de contrôler facilement le trafic

bvg-centro-control-thales-alemania-black-box

Pour Maraschi, « L'expérience utilisateur est essentielle pour déterminer l'acceptation d'un système et comment il est utilisé au travail. Les temps de latence (et les frustrations) perceptibles à l'époque analogique sont désormais de l'histoire ancienne. En plus, le déploiement complet de l'infrastructure KVM a été rapidement réalisé sur place par un seul employé.

Comme l'explique Doris Fritz, directrice du projet de la division des systèmes de transport de Thales Allemagne, « Pour nous, il était important que la solution déployée interagisse sans problème avec des systèmes hétérogènes de différents fabricants. Gracias a nuestra experiencia con Black Box no tuvimos problema para tomar una decisión en lo que se refiere a seleccionar un sistema KVM moderno”.

En áreas críticas, como el transporte público de pasajeros, la robustez y fiabilidad de las soluciones resultan vitales, dos requisitos que las soluciones de este proveedor han ido mejorando en su dilatada experiencia en estaciones de control e industrial.

“Los posibles fallos son siempre un factor clave en proyectos como este, donde un despliegue libre de interrupciones del servicio es algo fundamental. En el caso de BVG no hubo ningún problema de servicio durante el despliegue, y la migración se realizó sin ninguna restricción en el tráfico”, asegura Fritz.

bvg-centro-control-thales-alemania-black-box

Avez-vous aimé cet article?

Abonnez-vous à notre NEWSLETTER et tu ne manqueras de rien.