La Solana refuerza la videovigilancia urbana con la instalación de 32 cameras
El Ayuntamiento de La Solana (Ciudad Real) culmina un ambicioso plan de modernización y ampliación del sistema de videovigilancia urbana, que multiplica la cobertura en los puntos más sensibles del municipio y sitúa a la localidad en un nuevo escenario de control preventivo, seguridad ciudadana y gestión avanzada del tráfico.
In total, se han instalado 32 nuevas videocámaras, a las que se sumarán cuatro más correspondientes a las instalaciones del punto limpio. De ellas, nueve sustituyen al sistema anterior, que se encontraba obsoleto, mientras que las otras 23 son de nueva creación, ampliando de forma notable la red existente.
El subinspector-jefe de la Policía Local, Antonio Velasco, destaca que esta instalación cumple con “dos objetivos fundamentales: mejorar la seguridad ciudadana, sobre todo de forma disuasoria, y optimizar el control del tráfico mediante el uso de tecnología avanzada” y ha subrayado que se “está demostrado que las cámaras contribuyen a esclarecer hasta un 80 % de los delitos cometidos en las calles donde se instalan”. In this sense, recordó que en los recientes delitos contra la propiedad registrados en la localidad “tanto las unidades de policía judicial como la Guardia Civil del Puesto de La Solana han solicitado copia de los archivos de las cámaras de los días de los hechos”, remarcando que su uso es “parte fundamental de las investigaciones policiales”, especialmente en accesos y salidas del municipio.
El proyecto incluye la colocación de cuatro cámaras en los accesos a La Solana por las carreteras de Manzanares, Valdepeñas o Tomelloso, todas ellas equipadas con sistema de lectura de matrículas. En el interior del casco urbano, la red se despliega en zonas clave del tráfico, como la rotonda de la carretera de Valdepeñas con la avenida de la Constitución, donde se han instalado dos cámaras; otras dos en calle Carrera (una en la esquina con Don Rodrigo y otra a la altura de la plaza de Canalejas), además de dispositivos en plaza de Santa Ana, Cristo del Amor y rasillo de Santa Quiteria, todos ellos con funciones prioritarias de control viario. La videovigilancia también se refuerza en espacios de alta concentración de personas y actividad social como la Plaza Mayor.
La alcaldesa del municipio, Luisa Márquez, recuerda que “cuando llegamos al Ayuntamiento nos encontramos únicamente cuatro o cinco cámaras homologadas y operativas en todo el término municipal”, algunas incluso “con los cables cortados, sin efecto disuasorio alguno”. Márquez señala el valor del sistema no solo en tráfico, sino en seguridad pública, y defendió la protección de los agentes: “Tenemos la obligación ética y moral de proteger a quienes nos cuidan”, enlazando el proyecto con otras medidas recientes de refuerzo policial. En términos económicos, cifró la inversión en unos 30.000 euros anuales durante cuatro años, contrato que incluye mantenimiento y actualización.
¿Te gustó este artículo?
Subscribe to our NEWSLETTER and you won't miss anything.



