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¿Todo de un mismo fabricante o ‘best of breed’? Es una cuestión frecuente entre los responsables de tomar decisiones en el entorno de seguridad, tal y como analiza en este artículo el fabricante Dallmeier.

dallmeier FAT-Centre

Los responsables de tomar decisiones a menudo se enfrentan con la pregunta de elegir todo un sistema de seguridad de un mismo fabricante o, seleccionar lo mejor de cada uno, el famoso best of breed, cuando tienen que elegir entre una solución integral de un único fabricante o combinar productos y servicios de diferentes proveedores.

Una infraestructura de sistemas heterogénea y proyectos de grandes dimensiones, cada vez más complejos, conducen a que, de nuevo, más clientes opten por el fabricante integral. Criterios como una alta capacidad de interoperabilidad y unas responsabilidades claras son los argumentos esenciales, tal y como se explica en este análisis de Dallmeier.

Dallmeier seguridad integral

Estándares: la base del ‘best of breed’

Cuando se trata de combinar los componentes necesarios para un sistema de vídeo basado en red, las empresas con el enfoque best of breedno se comprometen con un fabricante específico: más bien, combinan aquellos elementos que, supuestamente, cumplen de la mejor manera los requerimientos.

Los usuarios esperan que la incorporación de los mejores componentes de cada área proporcione la solución global óptima. Para que esto funcione, estándares como Onvif, por ejemplo, deben asegurar la compatibilidad.

El entorno de alta tecnología se caracteriza por ciclos de innovación cortos y productos con renovaciones técnicas, también en el corto plazo, que conllevan a menudo un beneficio muy alto para el cliente. Habitualmente, los estándares industriales sólo representan el “mínimo común denominador”: mientras las innovaciones se reproduzcan dentro de los estándares, no hay problema en que se combinen productos de distintos fabricantes.

Dallmeier solucion policia

Sin embargo, y en muchos casos, los nuevos productos tienen funciones especiales que pueden no ser operativas con sistemas ajenos mediante un estándar establecido. Si ahora el producto innovador se implanta dentro de una solución best of breed, el rendimiento del sistema completo es ‘estrangulado’ y el beneficio para el cliente reducido.

A esto se une que los fabricantes, cada vez más, dejan de ser un mero proveedor de productos para transformarse en uno de soluciones integrales que, frecuentemente, ofrece sistemas específicamente integrados entre sí.

Utilizar todos los componentes de un fabricante también implica, en muchos casos, que los módulos técnicos individuales (cámara, grabación, plataforma de software, etc.) son totalmente compatibles y, posiblemente, hayan sido desarrollados juntos.

Esto cobra especial importancia en el caso de que la calidad de los datos de imagen y vídeo captados deba ajustarse al sistema de análisis de inteligencia artificial. La ‘usabilidad’ y uniformidad de las interfaces de usuario y, con ello, la reducción en los tiempos de formación y en el número de errores en el manejo, son otro ejemplo.

Otros criterios vitales

Los denominados Privacy by design y Security by design, son otros importantes criterios de decisión. Los defensores del enfoque de ‘fabricante integral’ destacan el tema de la protección de datos: si los componentes del sistema de diferentes proveedores no trabajan perfectamente juntos, puede que no se cumplan las normas de protección de datos.

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) prevé, en función de la gravedad de la infracción en esta materia, multas elevadas en este sentido.

Tan considerables consecuencias se pueden esperar en el caso de un enfoque best of breedmal entendido en cuanto al tema de la seguridad de datos: siendo los sistemas de vídeo informáticos o bien elementos del Internet de las Cosas (IoT) son objetivos atractivos para ataques. Los fabricantes lo afrontan mediante funciones entrelazadas para la protección y seguridad de datos (“Privacy by design y Security by design).

A menudo, más uniformidad significa una mejor integración de las funciones de seguridad y, con ello, una vulnerabilidad inferior. Muchas veces también es razonable reflexionar sobre si un fabricante puede independizar sus procesos de investigación y desarrollo económica y políticamente: hay que tener en mente las ‘puertas traseras’ técnicas.

Responsabilidades claras

Asesoramiento, planificación e implementación de una misma mano son responsabilidades ineludibles, pero no sólo a nivel técnico. Hay puntos esenciales a favor del enfoque ‘todo de un mismo fabricante’, ya que en el momento en que se elaboran los requerimientos y objetivos de un proyecto, los fabricantes pueden prestar un asesoramiento valioso.

Como es natural, son los que poseen el mayor conocimiento de sus productos, y también existe un alto valor empírico fruto de proyectos ya finalizados. Cuando se trata de la planificación gráfica de una solución, los equipos de planificación 3D de algunos fabricantes son capaces de crear, incluso en grandes entornos de clientes, ‘gemelos digitales’ y simular con exactitud toda la solución integral, incluidas las cámaras y otros componentes.

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Aspectos importantes como las densidades de resolución exigidas, la protección de datos o el cambio en los componentes, por citar algunos, se tienen ya en cuenta previamente. Muchos instaladores no tienen los medios técnicos y personales de los que dispone un fabricante consolidado.

Finalmente, la implementación y el funcionamiento exitoso representan el último gran reto: muchos instaladores e integradores tienen una amplia experiencia en numerosas soluciones de diferentes fabricantes, pero no pueden necesariamente contar con el conocimiento detallado que tienen los equipos de expertos del proveedor.

Asimismo, una imputabilidad y responsabilidad clara ofrece enormes ventajas, especialmente en aquellos proyectos más grandes con muchas competencias distintas (principio ‘one-face-to-the-customer’), lo que afecta mucho al soporte: si se producen fallos, estos pueden achacarse directamente al fabricante; trasladar la responsabilidad a otro componente al buscar el error, simplemente no es posible.

Además de por muchos aspectos funcionales, como la limitación técnica por estándares industriales y de protección o seguridad de datos, hay otros como la gestión de proyecto en que puede ser razonable seguir la estrategia del fabricante integral.

Pero para que esto no se convierta en un juego de azar, hay que examinar exhaustivamente de antemano la capacidad del proveedor. Tal vez, sea el fabricante el que ofrezca la posibilidad de que sean los propios clientes quienes puedan convencerse de la elección correcta de su socio en una visita in situ a su sede.


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Por • 8 Abr, 2019
• Sección: A fondo, DESTACADO PRINCIPAL, Formación, Negocios, Tribunas